jueves, 18 de junio de 1998

New York

Times Square en 1998
New York, New York. Cuánto tiempo hace...
Todavía quedaban unos días para cumplir los 18 y allí estaba, en aquella enorme ciudad que tantas veces había visto en las películas. Mi padre me dijo que me llevaría una desilusión al llegar a Estados Unidos si pensaba que todo era como en las películas. Salvo por los disparos y los atracos, TODO era como en las películas. Típicos coches americanos, típicos school bus americanos, los rascacielos, el bullicio, los semáforos... todo típico americano.

La Estatua de la Libertad
Pasaba el verano estudiando inglés por primera vez  en un pueblecito de Virginia, Stauton. (intentaré contar algo en otro post)
Olea, Carallo y yo ya habíamos estado juntos estudiando en Inglaterra el año anterior, pero este lugar superaba en todo al ambiente brit-casposo de Hastings. Ahora estábamos sueltos en esta ciudad rebosantes de energía y sin a penas vigilancia. Con 17 años es prácticamente el paraiso. Sólo íbamos a estar 3 días en New York y los íbamos a aprovechar del todo. Subir a las Torres Gemelas, al Emprire State Building, visitar la Estatua de la Libertad, las tiendas de la Quinta Avenida, Times Square, el Subway, el Bronx, el Rockefeller Center, Central Park y hasta el Metropolitan!

Patricia

En los Burger King había grifos para servirte todo el refresco que quisieses y grifos de ketchup y de mostaza. Más barato todo que en España! Vimos limusinas enormes conducidas por negratas enormes. Latin kings con radiocasetes al hombro con rap a todo volumen, concursos de volteretas a lo largo de no se que calle, al beato que grita ¡arrepentíos, el fin del mundo está cerca! y a los policías dentro del coche tomando vasos enormes de café aguado.  Todo como en las películas. 

Sólo tres años después, las Torres cayeron y con ellas gran parte de la alegría de ésta ciudad. El día que todo empezó a ir a peor. Espero que algún día todo vuelva a ser como antes...
Miguel, María, yo, Olea y Quique en la Torre Este